jueves, 24 de enero de 2008

"La caída"

A continuación os dejo un relato que escribí hace ya algunas semanas. Se titula La caída. Espero que os guste.


LA CAÍDA


Aparcó su coche delante de aquel barranco alejado de la civilización, encendió la radio y escuchó sus discos favoritos por última vez. Todas sus canciones preferidas, una tras otra, todas de golpe, sin descanso. A continuación, salió del coche, lo cerró con llaves y se acercó al borde de aquel acantilado que se alzaba bajo sus pies y, sin pensarselo un segundo más, saltó.

Saltó porque no quería seguir viviendo, porque no le gustaba su vida, porque se había pasado muchos años luchando contra el mundo, dándolo todo por todos y no recibiendo nunca nada a cambio. Se había pensado mucho si debía saltar o no, era la decisión más importante de su vida, y tenía que pensarla a fondo. Pensó en cómo no había logrado ninguno de sus sueños, en cómo no había logrado ser aquel periodista famoso que tanto deseaba, en cómo no había viajado por el mundo como él quería, en cómo no había estudiado la carrera que a él le gustaba y en cómo no había conseguido ni siquiera afrontar aquella otra carrera que finalmente eligió. Pensó en cómo odiaba su trabajo, sus largas jornadas de doce horas, sus informes y más informes; pensó en cómo odiaba a su jefe, su casa, su coche, su rutina. Pensó en cómo jamás pudo estar con ella. Ella. Ella había sido la causante de todo: su felicidad, su alegría, sus mejores momentos, su vida; pero también su depresión, su tristeza... su muerte. No merecía la pena seguir viviendo, y por eso saltó.

Entonces, después de saltar, pensó en su infancia, en su padre, en su madre, en aquellos paseos por el parque, en su décimo cumpleaños, en sus amigos, en la bicicleta que los Reyes Magos le dejaron en aquel invierno del 86, en su primer ordenador, en su primer colegio, en sus amigos, en su segundo colegio, en el equipo de fútbol de categoría alevín en el que él jugaba, en el instituto, en sus amigos, en aquellas tardes de cine, en aquellas noches de alcohol y fiesta, en aquellas salidas al campo, a la montaña, a la playa, en la música, en sus amigos, en la universidad, en aquellos largos días de estudio, en aquellas largas noches de charlas y más charlas, en la cerveza, en sus amigos, en los viejos tiempos, en sus amigos, en los nuevos tiempos, en sus amigos, en los tiempos que están por llegar, en sus amigos, en los buenos momentos, en sus amigos, en los malos momentos, en sus amigos... y decidió que no quería morir. Pero ya había saltado.

6 comentarios:

oneperson dijo...

you need wii

ALEXANDRA C. dijo...

EY PEPUS!!
MUY BIEN ESCRITO, AUNQUE LA VERDAD ES QUE ME GUSTARÍA SABER DE DONDE TE HA VENIDO LA INSPIRACIÓN PARA ESCRIBIR UN RELATO TAN DEPRIMENTE.
LO HAS ESCRITO POR ESCRIBIR ALGO O TIENE OCULTO ALGÚN TRANSFONDO CONCRETO ??
NO LO SÉ... YA ME CONTARÁS EN CLASE DE DONDE TE SACAS ESAS IDEAS TAN MACABRAS!!

POR CIERTO... CUANTO MEDÍA EL ACANTILADO DE ALTO PARA QUE LE DIERA TIEMPO AL INDIVIDUO ESE A PENSAR TANTO?? JAJAJA

QUE ME HA ENCANTADO PEPUS!! DE VERDAD.
UN BESITO FRIEND.

Anónimo dijo...

me ha gustado mucho su relato, realmente me ha puesto la piel de gallina. saludos

Buttercup dijo...

Si señor,me encantó,no lo encuentro tan deprimente,además nos da una gran lección,si el protagonista hubiese reflexionado todas esas buenas cosas antes de cometer esa locura...Es mas si todos reflexionáramos antes de tomar decisiones...Definitivamente no es deprimente,este relato es una señal de que siempre podemos encontrar una buena razón para seguir adelante por muy decaídos que estemos.
Un beso...

Pepe Muñoz dijo...

Gracias Buttercup :P, supongo que es cierto que no es tan deprimente como otros que tengo por ahí ^^

Te prometí que pondría un relato y aquí está; dentro de una o dos semanas pondré otro ^^

Ciaoooo.

mi abuela siempre dijo...

cada dia me sorprendes mas..



ahii pepe cuandfo yo te pille.. veras que hombre te voy a jace!
te quié monstruillo de moi! ^^