domingo, 17 de agosto de 2008

El arte de tener razón (I)


Estratagema 1.

La ampliación. Llevar la afirmación del adversario más allá de sus límites naturales, interpretarla del modo más general posible, tomarla en el sentido más amplio posible y exagerarla; la propia, por el contrario, en el sentido más limitado posible, reducirla a los límites más estrechos posibles: pues cuanto más general se hace una afirmación, tanto más expuesta queda a los ataques. El antídoto es la estipulación exacta de los puncti o status controversiae (puntos en discusión o estado de la discusión).

Ejemplo 1. Yo afirmé: "Los ingleses son la primera nación dramática". El adversario pretendió intentar una instantia y replicó: "Es sabido que en la música, y por tanto en la ópera, no han logrado nada". Yo le atajé recordándole que "la música no está comprendida en lo dramático, que se refiere únicamente a la tragedia y a la comedia", cosa que él sabía muy bien, intentando generalizar mi afirmación de tal manera que comprendiera todas las representaciones teatrales, y por tanto la ópera, y por consiguiente la música, para poder después vencerme con seguridad.

Al contrario, salve uno su propia afirmación restringiéndola más de lo que se pretendía en primera intención si la expresión utilizada lo permite.

Ejemplo 2. A afirma: "La paz de 1814 también restituyó su independencia a todas las ciudades hanseáticas alemanas". B aporta la instantia in contrarium de que Danzig perdió por aquella paz la independencia que le había concedido Bonaparte. A se salva del siguiente modo: "He dicho todas las ciudades hanseáticas alemanas: Danzig era una ciudad hanseática polaca".

Ya Aristóteles (Tópicos, libro VIII, capítulos 11, 12) enseña esta estratagema.

Ejemplo 3. Lamark (Philosophie zoologique, vol. 1, p. 203) niega a los pólipos toda sensación porque no tienen nervios. Sin embargo, es indudable que perciben, puesto que siguen la luz al avanzar hábilmente de rama en rama, e intentan atrapar a sus presas. Por esto se ha supuesto que en ellos la masa nerviosa está homogéneamente distribuida en la totalidad de la masa corporal, fundida con ella, por así expresarlo, ya que es evidente que tienen percepciones sin órganos sensoriales especializados. Como esto refuta su hipótesis, Lamark argumenta dialécticamente del siguiente modo: "En ese caso, todas las partes de los cuerpos de los pólipos tendrían que ser capaces de todo tipo de sensación, y también de movimiento, de voluntad y de pensamiento: pues si el pólipo tuviera en todos y cada uno de los puntos de su cuerpo todos los órganos del animal más completo, todos y cada uno de sus puntos podrían ver, oler, gustar, escuchar, etc., incluso pensar, juzgar, razonar: toda partícula de su cuerpo sería un animal completo, y el pólipo estaría por encima del hombre, puesto que cualquiera de sus partículas tendría todas las facultades que el hombre solo tiene en su totalidad. No habría además ninguna razón para que lo que se afirma de los pólipos no pudiera extenderse a la mónada, el más incompleto de todos los seres., y finalmente a las plantas, que también tienen su vida, etc". Mediante el uso de tales estratagemas dialécticas un escritor revela que en el fondo sabe que no tiene razón. Como se afirmó: "Todo su cuerpo tiene percepción de la luz, y por tanto es similar a un nervio", Lamark hace que piense el cuerpo entero.

Arthur Schopenhauer, El arte de tener razón.

4 comentarios:

annna dijo...

me gusto mucho,aunque cuando estaba la pelicula sentia que faltaba algo,nose,pero aún asi,estuvo bien
:_)

La Gata Coqueta dijo...

lOS INGLESES NO SE QUE PASA CON ELLOS QUE A MI NO ME VAN PARA NADA.

SERSAN DRAMATICOS ESTIRADOS Y LO QUE SEAN PERO NONES.

UN BESO AMIGO Y HASTA PRONTO.

Xío dijo...

Ummm, no sé si me atrevería a enzarzarme en una argumentación contigo, si eres capaz de seguir estas estratagemas de Schopenhauer...

Interesente.


Un beso!

Alu dijo...

Un post extraño para este blog a la vez que interesante.

Un beso!

Tienes mi blog abandonado :(