lunes, 4 de agosto de 2008

Memorias de una geisha

Nunca había tenido motivos, como ahora, para sentirme más afortunada que otros. Y he de decir que tuve que pasar un largo periodo en aquel estado de felicidad antes de que empezara a serme posible mirar atrás y admitir lo infeliz que había sido en el pasado. Estoy segura de que de otro modo no habría podido hacer la narración de mi vida. Nadie es capaz de hablar honestamente de sus sufrimientos hasta que ha dejado de sentirlos.

Arthur Golden, Memorias de una geisha.

4 comentarios:

Afisionada dijo...

Holappp! después de "El niño del pijama a rayas" que me estoy leyendo ahora, está "Memorias de una geisha" que me lo han recomendado un montón de amigos, espero q te esté gustando, yo por mi parte te recomiendo "El niño del pijama..." y "La elegancia del erizo". ;P

spence dijo...

hum no tiene mala pinta, ¿no?

yo estoy con Fantasmas de Palanhiuk y Poemas de la última noche de la tierra de Bukowski.

saludoss

marieta dijo...

Ufffff ese trozo es de los que más me gustó :D No lo escribí yo en mi blog porque perdí la página jejejeje

Me alegro de que te guste :)

†Cath.Croft† dijo...

La verdad esque muchas veces he pensado esto último que "escribió tu Geisha" xD pero a veces creo que es al revés, que es tan sólo en el momento en el que estamos sintiéndolo cuando sabríamos definirlo a la perfección, tal vez no con palabras, pero sí explicárnoslo a nosotros mismos... Los recuerdos en cuestión de sentimientos son como la plastilina, a veces se transforman.